Torres que recuerdan a un valiente castillo medieval
 
 

Los tres pisos del castillo proporcionan un contraste fascinante entre historicismo y art nouveau. Varios salones, que resultan de gran interés para los historiadores del arte, fueron diseñados por Bruno Paul, un diseñador de interiores muy conocido de la época. Otros recintos son como espectáculos históricos, una interpretación de varios estilos pasados. Hay una recepción de estilo rococó francés, bibliotecas renacentistas, un amplio hall de entrada que contiene elementos típicamente romanescos, un salón de baile con detalles barrocos y góticos. El fino estilo de los cuartos de baño de damas y de caballeros son también inusuales, cada uno con bañeras de mármol hundidas.

 
 
 
 
Cuarto de baño de damas. Hecho en mármol
 
 

El piso superior alberga el amplio salón de fiestas en donde se realizaban numerosos bailes y recepciones para los invitados provenientes de la nobleza y del mundo de la política y los negocios. Quiso la suerte que el castillo permaneciera intacto en dos guerras mundiales, y ahora ofrece vistas auténticas del estilo de vida de tiempos pasados. Sin embargo, la familia

Faber-Castell no vive en este castillo desde 1939.